Cuatro años atrás.
Adhara Raphaella estaba en Turquía, con un magnate de la industria de las piedras preciosas.
Su celular sonó y la pantalla reflejaba un número internacional y desconocido, desvió la llamada, pero volvieron a insistir.
De tanto insistir ese desconocido contestó.
—Si, ¿Con quién tengo en gusto?
— Disculpe la insistencia Adhara, soy Mario Luis, amigo de Amaranta, ella me dio este número por si llegara a necesitar algo, y ahora es cuando.
—¿Que deseas? ¿ En que puedo ayudarte?