El café se enfrió en la taza mientras Emilio observaba la escena al otro lado de la cafetería. Lombardi besando a Ivanka. Ivanka embarazada. Con una hija. Su mente, normalmente tan rápida y analítica, luchaba por procesar la colisión de sus dos mundos: la amante casual y el psiquiatra de su madre eran... ¿una familia? La náusea volvió a subirle por la garganta.
Necesitaba respuestas. Ahora. No podía esperar. No podía dejar que Ivanka se fuera a Argentina llevándose esa duda que acababa de nace