Residencia Bellini - El Jardín Posterior.
El aire se sentía gélido a pesar de la noche cálida. Amelia dio un paso al frente, ignorando el brazo de Luca que intentaba retenerla. Sus ojos estaban fijos en los de Li-Na, buscando una chispa de cordura en medio de aquel incendio mental.
—Li-Na, escúchame —dijo Amelia, su voz temblorosa pero clara—. Lo siento. Siento haber sido siempre esa sombra entre tú y Luca. Nunca quise robarte nada, yo solo quería sobrevivir. Hablemos de mujer a mujer... de mad