Mi hermano me dijo: —Fue un accidente, nadie lo planeó. Concéntrate en este momento en recuperarte y no te preocupes por nada más.
—Por cierto, ¿tu cuñada va a pasar la noche en el hospital o en un hotel?
Le respondí: —Esta noche ella se queda en el hospital. Hay una cama libre en la habitación, así que dormirá en la cama de al lado.
—Ah, ya veo. No te preocupes, ella es de la familia. Mañana, cuando termine el trabajo, iré a verte al hospital.
Sentía que, de alguna manera, sus preguntas eran un