Lucía claramente me estaba creando una oportunidad con Luna.
Apenas ella se marchó, no pude contenerme. Abracé a Luna con todas mis fuerzas y la besé con pasión, primero con ansias contenidas, luego con un ardor que llevaba tiempo acumulando.
—Luna… te he echado te he extrañado tanto —murmuré ansioso entre beso y beso.
Ella se sonrojó intensamente, bajando con timidez la mirada, con esa ternura que tanto me desarmaba.
—¿En serio? ¿Y en qué parte me has extrañado más? —preguntó, juguetona.
—En to