—Piénsalo muy bien —le dije a Mario, con un tono decidido pero sin presión alguna.
Ya no tenía nada más que añadir. Había dicho todo lo necesario. Seguir insistiendo sería meterme donde no debía.
Mario se agacho, con el gesto de quien carga con algo muy pesado.
—Voy a reflexionar tus palabras, Óscar. En serio.
Le di una palmada en el hombro, como para cerrar la conversación sin más palabras. Cada uno volvió a sus tareas.
Unos minutos más tarde, el encargado del consultorio, Leo Barrios, se acerc