No quise seguir pensando demasiado en Luna. Había demasiadas cosas urgentes rondando en mi cabeza como para dejarme llevar por la tristeza.
El plazo de diez días que me dio Jorath, el emprendimiento con Kiros, el tratamiento de Aquilino...
Cada una de esas cosas era un asunto serio que no admitía ningún tipo de distracciones.
Y lo peor de todo era que ya habían pasado dos días desde que comenzó la cuenta regresiva… y yo no había logrado en lo absoluto ningún avance.
En el fondo, sabía que tal ve