Buscando una manera de calmar ese fuego que me quemaba por dentro, decidí distraerme con un video subido de tono. No era lo ideal en este momento, pero necesitaba liberar esa tensión acumulada.
Yo estaba concentrado en lo mío, intentando desconectarme del mundo, cuando de repente escuché unos golpecitos en la puerta. El susto fue tal que casi se me detuvo el corazón.
Apagué el video de inmediato y me subí el pantalón con rapidez, mientras intentaba recomponerme.
—¿Quién... quién es? —pregunté co