Patricia: Aquilino ha tenido fiebre muy alta que no baja con nada. Los médicos dicen que es una infección viral grave. Lo trasladaremos al Hospital Luz márida.
Me incorporé de golpe, como si me hubieran electrocutado.
¿Cómo podía ser tan grave? La última vez que lo vi, su color había mejorado. Creí que estaba fuera de peligro.
Una losa de plomo se instaló en mi pecho. Las palabras me salieron solas: —Aquilino es un hombre bueno. ¡Te aseguro que saldrá de esta! Patricia... rezaré por él.
Patricia