Este tipo podía hacer algo así, lo que indicaba que debía estar pasando por serios problemas financieros. Yo había decidido tentarlo de esta manera, con la única esperanza de que cayera en la trampa.
Como lo esperaba, el tipo pensó por un momento y luego aceptó mi propuesta sin dudarlo dos veces.
—Está bien, iré contigo adentro, pero al menos quiero esa cantidad.
Extendió con descaro tres dedos hacia mí.
Siguió sonriendo mientras respondía: —Sin problema alguno, vamos primero adentro.
Mientras c