—Eric, aunque muera, ¡jamás dejaré que me toques! Luna estaba asqueada, al borde de la desesperación. No podía creer lo bajo que había caído Eric, nunca imaginó que pudiera ser tan sin escrúpulos.
Pero en ese momento, se encontraba completamente sola, sin poder hacer nada. Eric le había quitado su celular, y no tenía idea de qué hacer a continuación.
Luna miró desesperada hacia la ventana detrás de ella. Pensó que, si Eric se atrevía a hacerle algo, ella preferiría saltar desde ahí antes que per