Mientras ella se retorcía en la cama ,yo la miraba como uno miraria a algo sucio.
La puerta de la habitación se abrió , entrando el guardaespaldas mas confiable de Casandra tenia , traía en sus manos una bandeja con un cuenco de agua y una toalla .
A Casandra se le iluminaron los ojos con esperanza , pero al ver al hombre tan calmado , tan...consciente de la situacion supo que no estaba en ese lugar para salvarlo .
Que buen perro , hasta le tres agua a tu dueña - le dije , a lo que el frun