POV. Adrian
—Ya no eres mi tablero, padre —dije, mi voz calmada pero cargada con un acero que nunca antes había usado con él—. Has perdido. La partida ha terminado.
Una risa corta y sin alegría escapó de sus labios.
—¿Terminado? Adrian, siempre eres tan dramático. No tienes ni idea de cómo funciona esto. ¿Crees que, porque has rescatado a dos niños y has hecho el amor con tu esposa, has ganado? Esto no es una película de Hollywood. Esto es el mundo real. Y en el mundo real, las consecuencias s