POV. Adrian
Me desperté lentamente, con la vaga sensación de que algo faltaba. Estiré el brazo por pura inercia hacia su lado de la cama y solo encontré sábanas frías.
Abrí los ojos. Su almohada estaba vacía, apenas marcada por la forma de su cabeza. Aun así, su aroma permanecía en el aire, tibio, envolvente, como si la noche todavía respirara entre esas paredes. Me incorporé despacio; el dolor en la costilla me recordó, con una punzada sorda, que el día anterior no había sido un sueño.
Entonc