POV. Adrian
El mundo se convirtió en un borrón de luces neón y aceras grises. Las palabras de Arthur no eran solo una amenaza; eran una sentencia de muerte susurrada al oído, una bomba de relojería que acababan de activar en el centro de mi vida. Tuve que salir de ahí. Tenía que llegar a Amelia. Cada segundo que pasaba era un segundo de más en que ella estaba vulnerable, un segundo de más en que el monstruo que acababa de encerrar podía extender sus garras desde su jaula y alcanzarla.
—¡Más ráp