POV. Amelia
Él me había mirado durante unos segundos que se sintieron mucho más largos de lo que realmente fueron. En sus ojos apareció algo que no había visto antes. No era miedo, ni siquiera la sombra de una duda. Era otra cosa, algo más firme, más frío. Una claridad acerada que transformaba por completo su expresión: la determinación silenciosa de un hombre que, después de años viviendo sin conocer la verdad, finalmente aceptaba el campo de batalla que la vida acababa de poner frente a él.