POV. Amelia
El salón principal del museo estaba bañado en una luz dorada que se deslizaba sobre las paredes altas y las obras expuestas, creando una atmósfera elegante y casi irreal. Las conversaciones se entrelazaban en un murmullo constante, bajo y refinado, mientras el tintinear ocasional de las copas de cristal acompañaba las risas contenidas de los invitados. El aire estaba impregnado de champagne caro, de perfumes sofisticados y de esa energía silenciosa que siempre se respiraba en reunio