POV. Adrian
El timbre rasgó el silencio de la madrugada, un sonido agudo que me atravesó la cabeza como un cuchillo. Parpadeé, intentando orientarme, apoyado casi por completo en el cuerpo firme de Ethan. La puerta se abrió unos segundos después y, a través de la bruma espesa del alcohol, la vi.
Amelia.
El tiempo se contrajo hasta reducirse a su figura en el umbral. Llevaba el cabello suelto, ligeramente revuelto por el sueño, y un camisón claro que contrastaba con la penumbra del vestíbulo. Su