POV. Adrian
El clic de la puerta del despacho fue el sonido más definitivo de mi vida. El mundo exterior, con su caos y su traición, quedó atrás. Me apoyé en la madera fría, cerrando los ojos, pero las imágenes estaban grabadas a fuego en el interior de mis párpados. Las fotos. Amelia. La sonrisa triunfante de mi padre. El golpe. La sangre.
Todo seguía allí, reproduciéndose en bucle, cruel e implacable.
Me dirigí a la barra; mis pasos eran pesados, arrastrando un peso invisible que parecía afer