En mi habitación, me desvelé gran parte de la noche. Al parecer, Massimo me ofrecía matrimonio, pero a cambio deseaba invalidar el contrato anterior que habíamos firmado.
En ese contrato anterior, se permitía que amamantara a mi pequeño y estuviera con él durante cuatro meses. Ahora, deseaba que firmara aceptando irme en cuanto mi hijo naciera.
Estaba arrepentida de haber aceptado intercambiar a mi hijo. Era una parte de mí, lo sentía crecer en mi interior, lo amaba. Pero la cirugía de Franco