Me asusté al escucharlo, estaba tan enojado que su voz temblaba, su mirada me asustaba, sus ojos parecían haber enrojecido por la furia que estaba sintiendo.
—Lo siento, solo entré para tomar un libro, me aburría. —Traté de justificar mi presencia en su despacho, no quería que fuera a pensar que estaba hurgando.
—Este lugar está prohibido, para ti y para cualquiera, ¿Cómo te atreves a tomar esa fotografía? —Se acercó para quitarme la foto de mala manera.
Mis ojos se pusieron vidriosos, lo que