Emilie
Los primeros días en mi nuevo trabajo pasaron en un borrón de actividad. La mansión de Luca era vasta, y había mucho que aprender. Pero me lancé a mis tareas con determinación, decidida a probar mi valía.
Un día, mientras estaba limpiando el estudio de Luca, accidentalmente tiré una pila de bocetos. Maldije en voz baja mientras me apresuraba a recogerlos.
—Déjame ayudarte con eso —escuché una voz desde la puerta.
Alcé la mirada para ver a Luca, apoyado contra el marco de la puerta con un