Punto de vista de Rafael
«No podía dormir», dije. «La cena con mi madre fue un desastre».
«¿Cuándo no lo es?»
«Buen punto». Terminé mi whisky. «Ya está planeando la boda. Seis meses. Ceremonia de verano, con lista de invitados de quinientas personas que no conozco ni me importan».
«Suena a infierno».
«Es el infierno. Pero es el infierno al que me apunté».
Marcos frunció el ceño. «¿Amas a Belén, verdad?»
La pregunta quedó colgando en el aire entre nosotros. Debería decir sí. Debería decir por su