PUNTO DE VISTA DE RAFAEL
Una presencia apareció a mi lado, lo bastante cerca como para que sintiera el cambio en el aire.
Marcos.
Su voz era baja, intentando sonar ligero en medio del caos. «Bueno. Esta es una forma de parar una boda».
No respondí. No podía responder.
Seguía mirando a Lucía de pie en esa silla, con las manos en las caderas, lágrimas corriendo por su cara pero la barbilla todavía alta. Todavía desafiante. Todavía luchando.
Mi hija.
Mi pequeña.
Luchando por mí cuando ni siquiera