Punto de vista de Rafael:
«Entonces empezaré», dijo Belén, dirigiéndose a la cocina. «No te preocupes demasiado mientras estoy fuera».
«Sin promesas».
En cuanto se fue, volví a la ventana.
Teresa estaba afuera de nuevo, riendo por algo que dijo Sofía. Luego apareció Carlos, haciendo algún chiste —lo sabía por sus gestos exagerados—, y ella rio más fuerte, doblándose, una mano presionada en su estómago.
Solía reírse así conmigo. Sin restricciones, alegre y real.
Mi mano se apretó alrededor del v