MANSIÓN WILLIAMS :
– No entiendo como sobrevivió, tenía que morir junto a ese ejendro hijo de élla.
Chilla Mirian haciéndo rabieta.
– Tranquila hija, no puedes alterar al bebé.
Dice Martha.
– Maaa.
Dice rodando los ojos.
– Lo sé cariño, pero hay que guardar las apariencias.
Mirian suspira y se sienta en el sofá.
– Mi prometido está preso y sin esperanzas de salir ¿Que haré?
Habla chillando.
– Hija mía, dejale todo a tu madre ¿Si? En dos días haremos la fiesta y te conseguirás un nuevo prometido