“Soy yo quien ha defraudado la confianza de todos, y tengo la culpa. Espero que los internautas me den otra oportunidad para corregir mis errores. De ahora en adelante, seré más cuidadosa con mis palabras y nunca volveré a hacer apuestas con nadie.”
Esa última frase contenía una sutil indirecta hacia Amanda, insinuando que la había inducido a apostar de forma poco ética.
“¡Muchas gracias a todos!”
Viviana hizo una tercera reverencia, mostrando, aparentemente, mucha sinceridad. Los periodistas aú