Su voz y respiración eran arrítmicas. Amanda llegó a pensar que él quería poseerla ahí mismo, sin dejar nada de ella. Matándola para siempre.
Después de todo, ya sabía toda la verdad, y Jorge no tenía razones para seguir ocultándose detrás de apariencias. Él ya había aceptado todo lo que había hecho ¿qué más daba repetirlo?
—No… no voy a escapar.
Lo dijo solo para calmar la situación. No era más que una mentira temporal; lo intentaría de nuevo la próxima vez.
No podía permitir que Jorge fuera a