Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Amanda cayó en manos de unos secuestradores, creyó que Lucas iría a rescatarla. Pero, al final, fue violada y nunca llegó a verlo. Cuando por fin fue rescatada, con su cuerpo maltrecho se fue directamente a buscarlo, solo para descubrir que él estaba celebrando el cumpleaños de la mujer que realmente él amaba. Amanda despertó de golpe y se dirigió directamente al mejor amigo de Lucas: —He escuchado que necesitas una esposa, ¿te interesaría que fuera yo? Amanda y Jorge se casaron de inmediato. La familia de Jorge quería que se casara lo antes posible y, ella quería vengarse de Lucas. Era un trato perfecto. En una fiesta, Amanda perdió un juego de Verdad o Reto y eligió el reto: besar a un hombre allí presente. Enfrente de Lucas, sin dudar ni un momento, se montó sobre las piernas de Jorge y lo besó profundamente. Se había casado de repente y esto Lucas no podía aceptarlo.
Leer másEn el momento en que Amanda más quería vengarse de Lucas, Jorge aceptó casarse con ella.Por eso cuando se arriesgó para atraer a William y obligarlo a actuar, él prometió protegerla. Y cuando Carla estuvo en peligro, ella enfrentó la situación sola, no tuvo miedo, porque sabía que Jorge llegaría a ayudarla. Él había prometido defenderla y priorizarla en todos los casos, y ahora le proponía su método de entrega definitiva. Fue Jorge quien le había enseñado a disparar, y quien le había dado la suficiente confianza para enfrentarse a Viviana.En aquella magnífica boda, mientras todos miraban a los recién casados besándose, Jorge en secreto, le robó un beso a Amanda.¿Cómo podía haber sido tan ingenua para no notar las señales?Todo lo que Jorge hacía era tan obvio, pero ella siempre asumió que era simplemente por responsabilidad, porque ella era su esposa, nada más.Había sospechado de Catalina, de todos los demás, menos de sí misma.Antes de saber la verdad, Jorge era, en su mente, per
Si no fuera por Amanda, Jorge nuca hubiera perdido la cabeza. Ella era la única que podía repararlo.Si pudiera, preferiría no mostrar nunca su verdadera naturaleza. Estaría dispuesto a fingir para siempre, mientras ella fuera feliz, a su lado.Todo lo que hizo fue intencional, una actuación calculada.Pero su amor por ella era genuino.Sabía que había cometido un error imperdonable, que merecía el desprecio. No tenía derecho a exigir su perdón, pero tampoco podía convencer a su propio corazón de dejarla ir. Aunque ambos estaban sufriendo, Jorge se negaba a dejarla libre, no podía aceptar un futuro sin ella en él.Si la dejaba ahora, nunca volvería a tener la oportunidad de estar con ella.Amanda no era una simple cometa atada a un hilo; era como un ave libre. Si la dejaba volar, nunca volvería. Pero el hilo ya había dado tantas vueltas y caído la cometa tantas veces que parecía factible volver a empezar.—Para ti… toma todo como si fuera falso. —dijo Jorge con voz baja.—No voy a rest
Su voz y respiración eran arrítmicas. Amanda llegó a pensar que él quería poseerla ahí mismo, sin dejar nada de ella. Matándola para siempre.Después de todo, ya sabía toda la verdad, y Jorge no tenía razones para seguir ocultándose detrás de apariencias. Él ya había aceptado todo lo que había hecho ¿qué más daba repetirlo?—No… no voy a escapar.Lo dijo solo para calmar la situación. No era más que una mentira temporal; lo intentaría de nuevo la próxima vez.No podía permitir que Jorge fuera a prisión, pero tampoco podía compartir un techo con alguien que la había violentado.¿Si toleraba eso, ¿dónde quedaban su dignidad y sus principios? ¿Dónde quedaba su seguridad?Había intentado convencerse de que, dada la situación extrema en la que se encontraba, siendo drogada, era mejor haber caído en manos de Jorge que en las de alguien más.Entenderlo era una cosa; perdonarlo, jamás. Él se había aprovechado de ella. Y lo intentaba de nuevo. Ella era la víctima en todo ese asunto.—¿Tienes a
La azafata habló con cortesía.Amanda miró la puerta del avión, que acababa de abrirse de nuevo, y el miedo se apoderó de ella.No podía bajar.Tomar otro vuelo incrementaba las posibilidades de que Jorge la encontrará. Si permanecía en Ciudad Sol, Jorge la encontraría.—Mi pasaporte no tiene ningún problema. ¿No podría resolverlo una vez que llegue al destino? Podría cooperar con la embajada.—Lo siento mucho, señora. Si no baja del avión, no podremos despegar, y eso retrasará el viaje de los demás pasajeros.Al escuchar esto, las personas alrededor comenzaron a murmurar.Amanda miró a su alrededor, encontrándose con miradas de reproche por todas partes.No tuvo más opción que bajar del avión, viendo cómo su oportunidad de escapar despegaba sin ella.Pero se calmó rápidamente; sabía que quedarse quieta no era una opción. Tenía que salir del aeropuerto lo antes posible.Caminó con rapidez hacia la salida, pero pronto notó a varios guardias de seguridad vestidos de negro. Bajó la cabeza
Último capítulo