Al escuchar las palabras de Lucas, el corazón de Amanda dio un vuelco. ¿Qué quería decir con eso? Solo la había mordido un par de veces, pero hablaba como si algo mucho más grave hubiera ocurrido. ¿Cómo podía decir que estaba “presente cada día”?
De repente, todo se volvió claro para Amanda. Sus manos temblaban y sus ojos se dirigieron hacia Jorge. Justo en ese momento, sus miradas se encontraron, y pudo ver en los ojos de Jorge que había malinterpretado la situación.
Amanda se apresuró a aclara