Escuché el eco sordo de la puerta cerrándose, dejándome completamente sola en mitad de mi apartamento. Aunque el espacio era pequeño, en ese instante lo sentí ridículamente enorme, frío y vacío. Me sentía tan pequeña, tan frágil... ¿Qué fue lo que hice para terminar así? Sentí cómo un torrente de repudio y odio puro hacia Dominic me llenaba el pecho. Apreté los puños con tanta fuerza que las uñas se me clavaron dolorosamente en las palmas. Mi corazón latía desbocado, golpeándome las costillas c