Andrea
Andrea sostenía el teléfono contra su oído mientras escuchaba la voz preocupada de Edward al otro lado de la línea. Él intentaba, sin éxito, convencerla de que no viajara a Los Hamptons.
—Tengo un mal presentimiento —dijo él con tono serio.
Ella no pudo evitar reír ante su dramatismo.
—No va a pasarme nada, tranquilo. Necesito ir y tratar de conseguir más información.
—Prométeme que si algo ocurre, me llamarás de inmediato.
—Lo prometo. Ahora debo colgar. Dale un beso a Eve de mi parte.