Andrea
Al ingresar de nuevo, Andrea se pegó a uno de los pilares, fingiendo temor mientras su mirada escudriñaba el salón con cautela. Sus manos temblaban levemente, aunque no estaba claro si por miedo real o por el papel que intentaba interpretar. Entonces, lo vio: Nolan conversaba con un hombre obeso de rostro congestionado por la furia. Sus gestos eran bruscos, su voz una amenaza en sí misma.
Con pasos calculados, Andrea se acercó, procurando no hacer ruido. Necesitaba escuchar.
—Esto no se