60: Cruel maldad.
Odette viendo que no tenía más opción, asintió. Debía encontrar a alguien confiable para decirle lo que había escuchado. No había hablado antes debido a que necesitaba comprobar por ella misma lo que Mónica Cervantes planeaba hacer junto a su tía, y había logrado fotografiar con su celular el momento en que Mónica se acercó al sirviente con las copas. Aquello debía ser prueba suficiente para atrapar a esa mujer en el acto.
Sin embargo, Odette sintió como alguien la tomaba con brusquedad de la