150: Mi primera.
—¿Quien te crees que eres? — dijo Sara golpeando el escritorio.
Las hermanas habían decidido ir a enfrentar a la pelirroja esperando a que Daniel no estuviera allí, y, para su suerte, el aún no había llegado. Rebekah miraba con odio a la orgullosa y arrogante mujer frente a ella, que la miraba con aires de superioridad.
Deseaba arrancar aquellos bonitos ojos color de zafiro de sus cuencas, pero, oir consejo de su hermana, estaba usando toda sus fuerzas para no hacerlo. Daniel ya no era su prom