141: Vivo.
Aquel accidente le había arrebatado la oportunidad de volver a ser padre, y era casi una suerte del destino la mera existencia de Dante, con el a su lado, su legado estaba ya asegurado, así como también lo estaba su herencia.
Bebiendo de aquella cerveza, Enzo sintió la necesidad de ver a Emma, de besarla, de hacerle el amor por la fuerza y someterla a el, pues no terminaba de aceptar que aquella mujer que una vez le suplico el no dejarla, ahora pasará de el como si de la peste se tratara. Eso e