124: Furiosa.
Sin embargo, consciente que nada de aquello había sido culpa de Daniel o su gente, dejó de lado aquellos grandes temores y todo lo demás…incluso el nombre de Enzo Stone se le había olvidado en ese momento. Todo parecía no ser importante en ese instante en que sus nublados sentidos cedieron a la pasión y el amor que comenzaba a sentir profundamente hacia Daniel Lancaster.
— No tengas miedo...no voy a lastimarte...— susurraba con gentileza Daniel, tan nervioso como nunca estuvo, ni siquiera en su