Luego de la ducha y algo más… Salimos del lago y el lobo no deja de mirarme en todo momento.
—Deja de mirarme, me pones nerviosa.
—No puedo evitarlo, eres tan hermosa.
Se acerca para dejar un dulce beso en mis labios mientras no aparta su rostro del mío.
—Me alegra haberte encontrado Soledad.
Susurra con la voz muy grave haciendo que vuelva a sentir cosas y él sonríe bajando su mirada por todo mi cuerpo.
—Estás excitada con solo unas palabras… No sabía qué eres tan susceptible a mí.
Tapo mi ros