OSSIAN:
Llevo a mi mujer en mis brazos mientras nos alejamos de todo ese lugar de destrucción.
—Es nuestro deber protegerla, no podemos permitir que nada malo le pase.
Habla mi lobo y la observo descansar muy relajada en mi pecho.
—Al fin estamos de acuerdo en algo.
Le respondo mientras entramos a una pequeña cueva para descansar durante esta noche.
Acomodo a Soledad y por un largo rato la observo dormir plácidamente, por momentos sonrío al escuchar sus ronquidos y como mueve sus labios de mane