Capitulo:26 ...
OSSIAN:
Mikal sonríe de forma enigmática. El conejo ya está cocido, pero el hambre ha sido reemplazada por una mezcla de rabia e inquietud y curiosidad.
—No necesito un maestro
Respondo con mi voz baja y cargada de algo de amenaza.
— Mi poder me ha servido bien hasta ahora y si has estado jugando con mi mente a través de mis sueños… te juro que...
—¡Tonterías!
Me interrumpe el anciano con un chasquido de la lengua, su tono ahora es de regaño, como si yo fuera un niño desobediente.
—Si