Capítulo 38.
Tardando un poco en asimilar lo que acaba de decir Kiara, con lágrimas en los ojos intento acercarme de nuevo a ella.
—¿Por qué dices cosas como esas?
—No hagas eso, no me manipules.
Al darse cuenta de que estoy comenzando a llorar, Kiara no lo duda y se aleja de mí, nuevamente dejándome confundida, ¿Por qué mi amiga está diciendo esas cosas?
—No te manipuló —aseguro con firmeza—, yo jamas…
—Detente Selene, no tienes manera de justificarlo. Todos en la manada lo sabemos, la traición que cometis