Capítulo 105.
Usando mis propios dientes, tomo a Raven de la ropa y lo lanzo fuera de la casa, sin importarme si lastimo o no este idiota.
—¡Amara! —grita Raven incrédulo por lo que acabo de hacer— ¿Qué crees que haces?
Gruñendo con fuerza, vuelvo a abalanzarme sobre Raven, mientras que él desesperado se hace a un lado, intentando esquivarme de manera inutil, pues sin dudarlo lo tomó de la pierna, y lo muerdo con todas mis fuerzas.
Una vez más Raven suelta un grito de dolor, y trata de golpearme y deshacerse