Capítulo 37.

Después de tomar una merecida ducha, me quedo sentada en la cama de Julian, sintiéndome pensativa y preocupada.

La reunión de Julian con el consejo de su manada dura mas de lo esperado, cuando él finalmente viene a su habitación, yo me siento tan nerviosa que ni siquiera se que decir.

—¿Esta todo bien? —le pregunto en un susurro.

—Descuida, no pasa nada.

Julian se acerca a mi y suavemente me toma la mano, y a pesar de que yo miro sus ojos, no puedo evitar dudar…

—¿Por que tardaste tanto? —pregu
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