Capítulo 39.
Perdiendo toda la vergüenza o miedo que sentía por esa mujer, me acerco a ella para encararla. Vireya se sorprende, ya que no esperaba que yo tomara esa posición tan dominante y fuerte, por lo que ligeramente temerosa levanta la mirada para verme hacia arriba, aun sentada leyendo su estupido libro.
—¿Mimada? —le cuestiono con una expresión seria como el hielo— ¿Piensa eso solo por que soy una Moonvale?
Al hacer esa pregunta no puedo evitar que una sonrisa burlona se esboce en mis labios, mientr