Ese día se había convertido en una verdadera pesadilla para Alexandra, no había parado de recibir malas noticias; pues desde que James le había dicho que Charles y Margaret saldrían libre ella no hacía más que darle vueltas a la cabeza para encontrar una solución para por fin terminar con ese terrible tormento. sentía que el único capaz de calmar esa incertidumbre era Adam, por lo que decidió llamarlo. sólo se oía como el teléfono sonaba, pero no tuvo ninguna respuesta así qué terminó por darse