Diana llegó a la hacienda de los Miller, quería despedirse de todas las personas que las habían recibido de una manera tan hospitalaria cuando ella y su hermana tanto lo necesitaban, Adam y Alexandra ya le estaban esperando así como también el personal de la casa.
– Te vamos a extrañar mucho, Dianita –.
– ¿Por qué no reconsideras, quédate con nosotros –.
– ¿Y ahora quién me dará mi medicina? –.
– Muchas gracias por sus muestras de cariño, yo también los voy a extrañar muchísimo, no te preocupes