Diana llegó corriendo hasta donde se encontraba su amiga, estaba impaciente por contarle lo que acababa de ocurrir, milagrosamente la vida parecía darles una oportunidad de contar con un tiempo de estabilidad después de tantos momentos de sufrimiento.
–Alexandra, el señor Miller acaba de llamarme para darme la noticia de que el trabajo es nuestro –notificó.
–Eso es maravilloso Diana, por lo menos en ese lugar estaremos protegidas –contestó.
–En un momento me enviará la dirección a la que debemo