Aquella noche era diferente. Adalet miraba el cielo estrellado desde su grande ventana, aun meditando sobre lo que había venido ocurriendo en su vida; desde Bastián Myers, hasta la inesperada revelación de su madre que la convirtió en una heredera. Una sensación de calidez, como hacia tantísimo tiempo no había sentido, se había apoderado de ella, pues sus pensamientos prontamente se enfocaron tan solo en Bastián, su Bastián. A su lado, su pequeño Dante dormía plácidamente, aun abrazado a aquel