El espumoso champagne y la buena comida eran siempre un gusto exquisito al paladar. La buena música, el buen ambiente, y, sobre todo, el super lujo que un lugar de categoría podía ofrecer, eran simplemente un placer que solo los más pudientes pudieran darse. El pensamiento de que solo las personas más privilegiadas eran acreedoras a tales lujos, era una constante entre los pensamientos de la seductora Rebekah Lestrange.
Había nacido en una cuna de oro, simplemente había sido de esa manera. Nunc