Iker, persiguió a los sujetos del canal 23,
vio al fotógrafo y al periodista de espectáculos en un café. Estacionó su auto, se bajó e ingresó al local.
Se sentó en una de las sillas y dice. —¿Se puede saber qué carajos están tratando de hacer? —preguntó muy irritado.
El periodista lo mira y se río, irónicamente le dice.
—Estamos trabajando.
—Así que ahora andar husmeando en las vidas ajenas lo llaman trabajo —murmuró Iker por lo bajo— No quiero ver a ninguno de ustedes dos rondar por la casa d